Veamos las particularidades de los cofres de techo o maleteros de techo, incluyendo sus tipos, características y otros aspectos.
A la hora de comprar un coche siempre tenemos en cuenta el tamaño del maletero ya que pensamos en los posibles viajes que podamos realizar a lo largo del año pero, cada vez es más frecuente elegir el coche según estética o prestaciones, teniendo en cuenta que podremos ampliar el tamaño del maletero con un cofre portaequipajes para coche o cofre trasero.
En primer lugar, para poder llevar un cofre de techo en nuestro coche será necesario contar con barras de techo transversales ya que todos los cofres incluyen la fijación para las barras portaequipajes.
Algo que tendremos que tener en cuenta antes de elegir el cofre, será el ancho de la barra, por ejemplo en el caso de las Cruz Airo es de 80 mm., y en el caso de las Yakima-Whispbar es de 84 mm. Esto es importante ya que algunos cofres cuentan con sistemas de fijación para barras de un ancho y alto determinado. En algunos casos, se podrán adaptar sistemas de fijación vendidos aparte para el ancho de la barra en cuestión.
Veamos algunos sistemas de fijación de los cofres actuales:

Ultrarrapid 85/Quick 80: se trata de abrazaderas que se pueden desplazar por un carril de delante hacia atrás para situarlo en el lugar óptimo con respecto a las barras. Las abrazaderas se cerrarán a la barra gracias a unos sistemas de apriete en el interior. Estos sistemas son cómodos y funcionales, permiten instalar el cofre sobre las barras en cuestión de segundos y con toda la seguridad. Este sistema lo llevan los baúles Cruz Paddock o Cruz Road.

Fijación en el carril de las barras de aluminio: en este la fijación se realizará encajando una pieza con

Antes de comprar el cofre de techo, también será necesario dar cuenta de ciertos puntos que pueden variar nuestra decisión ante la compra.

Nuestra recomendación es tomar las medidas del cofre y compararlo con el vehículo de manera que tengamos en mente una aproximación de cómo puede quedar el baúl en el techo.
En el caso de querer transportar cofre + portabicicletas en las barras de techo necesitaremos tener en cuenta el ancho de la base del portabicis al igual que el ancho del cofre y compararlo con el largo total de las barras portantes para así comprobar que caben los dos componentes.
Otro aspecto a considerar es si lo necesitamos con apertura bilateral (por ambos lados) o nos es suficiente con apertura de un lado. Esto es algo a tener en cuenta en el caso de que el lugar de origen o destino tenga limitaciones de espacio para cuando se realice la carga o descarga de equipaje.
Otra cuestión a tener en cuenta es la separación de las barras de techo. La mayoría de los cofres tiene ciertas hendiduras en la superficie del “suelo” del cofre para que encajen con las barras de techo. Estas hendiduras suelen ser lo suficientemente grandes como para abarcar las separaciones de barras más comunes.
En ciertos vehículos con el techo muy pequeño o el techo muy grande, donde las barras van instaladas más juntas o más separadas, lo recomendable es comprar un cofre para coche con el suelo plano, para poder realizar perforaciones en el cofre (basta con un simple agujero de taladro) y que así encaje con la separación de las barras.

Los cofres debidamente instalados sobre las barras de techo (también debidamente instaladas, según instrucciones de fabricante) no deben hacer demasiado ruido, teniendo en cuenta que cualquier elemento que sobresalga del vehículo hará ruido (pero sin llegar a molestar) ya que ofrece resistencia al viento.
Todos los cofres portaequipajes disponen de cerraduras de seguridad. En el caso de los cofres que tengan apertura bilateral, contarán con dos cerraduras, las cuales suelen ser de cierre centralizado, es decir, cerrando una, se cierran las dos al mismo tiempo.
Muchos de los baúles de techo incluyen cinchas para asegurar la carga en el interior del cofre, con la finalidad de que esta no se mueva ni con baches ni en curvas y así no producir desequilibrio de pesos.
Una alternativa al cofre de techo, es el cofre trasero, para el que será necesario contar con una bola de remolque o enganche.

Con respecto a este tipo de baúles portaequipajes, los podemos encontrar de dos tipos, de una pieza y de dos piezas. Los primeros son cofres cuya plataforma está integrada y forman una sola pieza como por ejemplo el TowBox V2. Los cofres portaequipajes traseros de dos piezas disponen por un lado de la plataforma, que en el caso de por ejemplo, Thule o Menabo es un portabicis; y por otro lado el cofre. Así, a la hora de instalarlo en la bola de remolque, habrá que disponer de ambas cosas y aparte de cargar la plataforma en la bola, habrá que asegurar el baúl a la plataforma o portabicis. Es el caso del portabicicletas Thule Velospace XT 3 con el cofre trasero Thule Backspace XT y en calidad-precio tendríamos el conjunto de Menabo Menabo Alcor (para 3 o 4 bicis) con el cofre Menabo Mizar.
Estos cofres no afectan apenas al consumo ya que no afectan a la aerodinámica del vehículo al ir instalados en la parte trasera y la mayoría cuentan con sistema antirrobo para evitar que sea abierto y para evitar el robo del propio portaequipajes.
En marcas como Lafuente o Towcar, existen este tipo de cofres pero adaptados a porta-perros, con orificios de ventilación y canales de desagüe para los animales.
Las principales marcas de baúles portaequipajes de que disponemos son: Thule, Cruz, G3, Towcar y Yakima. Marcas renombradas y sobradamente conocidas en este sector, que con el paso de los años han ido desarrollando nuevos modelos y nuevos sistemas de cierre, fijación, aerodinámica con el fin de ofrecer más espacio para los vehículos de manera eficiente y segura.
Sin duda un cofre para coche es una opción ideal para vacaciones de invierno o de verano, cuando necesitamos transportar gran número de cosas y o bien nuestro maletero no tiene tanto espacio, necesitamos llevar a la mascota o todos los asientos van a ser ocupados y no queda apenas espacio para equipaje. Sólo habrá que elegir barras de techo, tamaño y modelo del cofre y …vacaciones!.